Ignacio González detenido en la operación Lezo

El pasado miércoles 19 de abril, Ignacio González, ex presidente de la Comunidad de Madrid y miembro hasta ahora del Partido Popular, fue detenido en su propio domicilio por la Guardia Civil en relación a la denominada Operación Lezo. Esta operación, destinada a la investigación de supuestas irregularidades en la gestión del Canal de Isabel II, se ha saldado ya con varias detenciones a antiguos cargos y directivos de la empresa madrileña. La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) continúa con los registros en la sede central del Canal, presidida por el propio González entre los años 2003 y 2012, años que coinciden con su etapa de Vicepresidente y portavoz del gobierno del Partido Popular en la Comunidad de Madrid. González ejercería dicho cargo hasta el año 2012, momento en que fue nombrado presidente sucediendo a Esperanza Aguirre.

Ignacio González permanece por el momento en la cárcel madrileña de Soto del Real en compañía de su hermano Pablo González, también detenido en la misma causa y con el que comparte celda en un módulo destinado por la prisión de Madrid a gente mayor y sin medidas anti suicidio. González, que ingresó en la cárcel el pasado viernes 21 de abril, fue enviado a la misma sin fianza por orden del juez Eloy Velasco acusado de diferentes delitos de corrupción, tras dos noches en los calabozos de la Guardia Civil en la localidad de Tres Cantos.

Imputación de Ignacio González por diferentes delitos

Entre los delitos por los cuales se acusa a Ignacio González destacan algunos como el de malversación de fondos públicos, prevaricación, cohecho, adjudicación irregular de contratos, blanqueo de capitales, organización criminal, falsificación documental, compras fraudulentas o financiación irregular. Una de las compras fraudulentas corresponde a la empresa brasileña Emissao Engenharia e Construçoes, cuya compra irregular ya fue denunciada por PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos ante la Fiscalía General del Estado el pasado mes de marzo. Se sospecha que además de esta empresa brasileña, González y otras figuras públicas relacionadas con la gerencia y gestión del Canal, pudieron desviar fondos de la empresa pública con destino a la compra de otras empresas en países como Colombia. Con estas operaciones los implicados se habrían llegado a embolsar grandes sumas de dinero en beneficio propio, destapándose una trama de corrupción a gran escala que ya se ha saldado con la renuncia de Esperanza Aguirre de su acta como concejala y portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de Madrid.

La salida a la luz de la trama, encabezada por Ignacio González, ha acabado de esta manera también con la que fuera Presidenta de la Comunidad de Madrid por el Partido Popular durante los años en los que se cree que tuvieron lugar la mayor parte de las irregularidades en el Canal de Isabel II, entre 2003 y 2012. El pasado año 2016 Esperanza Aguirre ya protagonizaría una renuncia similar, como directora en este caso del Grupo Popular madrileño, con motivo de las diferentes imputaciones que recibieron en relación a la denominada Operación Púnica varios de los miembros de su ejecutiva, entre ellos Francisco Granados, que permanece en prisión por este caso desde el año 2014.

 

Más allá del Canal de Isabel II

La investigación de la Operación Lezo que está llevando a cabo la Guardia Civil, está yendo mucho más allá del propio Canal de Isabel II, con registros a viviendas particulares, despachos profesionales, empresas privadas e incluso filiales del Canal en Iberoamérica. El Canal de Isabel II es, por tanto, tan solo el epicentro de una trama que ya cuenta con alrededor de unos 60 investigados y cuyo desenlace se prevé largo. Los datos que hasta ahora se manejan revelan un complejo entramado de empresas y sociedades, relacionadas en mayor o menor medida con el Canal, que ya implica a varios miembros de la familia del propio Ignacio González, como su hermano Pablo González, su esposa Lourdes Cavero y su cuñado José Juan Caballero, marido de la actual portavoz del Partido Popular en la Asamblea de Madrid.

Incluso la prensa escrita se ha visto envuelta en este escándalo de la Operación Lezo, con la imputación del actual consejero delegado de la empresa editora del diario La Razón, Edmundo Rodríguez Sobrino. La relación entre Rodríguez Sobrino y González ya se habría puesto de manifiesto en el año 2008, momento en que ambos viajaron a Colombia con motivo de las filiales del Canal y en el que ya estarían siendo investigados con la aparición de vídeos, a posteriori, en los cuales se muestra a los implicados con bolsas que fueron definidas como sospechosas.

El que fuera mano derecha de Esperanza Aguirre, y uno de los pesos pesados del Partido Popular en la ciudad de Madrid, se encuentra ahora en el punto de mira de un país y de un partido ampliamente salpicado ya por diferentes casos de corrupción. Se cree también, a raíz de las diferentes investigaciones de la Operación Lezo y del Caso Púnica, que parte de los fondos desviados por González pudieran ir a la financiación irregular del PP madrileño para hacer frente a las grandes deudas que el citado ayuntamiento ya tenía por aquel entonces, justo en la misma época en la cual Ignacio González era, además, responsable del comité de campaña de su partido. Determinados contratos, según las pesquisas, se habrían adjudicado e inflado de manera irregular con el fin de ir saldando la deuda del Consistorio de Madrid generadas, en su mayor parte, durante la campaña electoral del partido con motivo de las elecciones autonómicas del año 2011.

Se evidencia ya de manera clara que ambas operaciones, Lezo y Púnica, se encuentran conectadas por diferentes vías que parecen formar un entramado muy complejo, tildado ya de posible organización criminal. Casos a los que les quedan muchos días de investigación y muchas incógnitas por resolver, y que añaden al ya ingente y preocupante agujero económico de nuestro país, otra buena suma de millones de euros.