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Elecciones 2015, partidos y candidatos para la Comunidad de Madrid y el ayuntamiento

Elecciones Madrid - Urna de elecciones
Elecciones 2015, partidos y candidatos para la Comunidad de Madrid y el ayuntamiento
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Elecciones al Ayuntamiento y Comunidad de Madrid

Los cálculos que ofrecen las encuestas a semanas vista de los resultados de las elecciones para conformar la Asamblea de Madrid revelan un panorama inédito para la configuración del parlamento después del 24 de mayo. No se darían mayorías suficientes, ni siquiera se podría gobernar con un ejecutivo bipartidista, lo que revelan los sondeos es un horizonte de gobernanza bajo mínimos con tres partidos en el ejecutivo, ofreciendo apoyos puntuales o a cambio de carteras en las consejerías.

Las encuestas hablan de una intención de los ciudadanos de la Comunidad de cambiar la relación de fuerzas de su parlamento, de sustituir la forma en la que se gestionan los asuntos públicos de Madrid y de la mano de responsables políticos de confianza, unos nuevos y otros que inspiren precisamente éso, confianza entre las bases del electorado político.

A la entrada en la Asamblea de Madrid de los representantes de Podemos y Ciudadanos se contraponen valoraciones muy positivas de actores ya consagrados en la política de Madrid, como Cristina Cifuentes, a la que valoran también los sondeos. Por esa razón, el Partido Popular la ha propuesto para la presidencia de la Comunidad. Con cada una de las consecuencias que esa designación y la de Esperanza Aguirre para la alcaldía de Madrid supone para el partido y su equilibrio en la representación de fuerzas de las familias populares de la región.

Sondeo del cambio

Un sondeo de Metroscopia publicado por el diario El País ofrecía a mediados del mes de febrero una radiografía sobre cómo podían dirimirse las elecciones autonómicas en la Comunidad tras los comicios del 24 de mayo. Metroscopia auguraba una participación muy alta de los madrileños, un 73% con respecto al 68,3% de las anteriores elecciones de 2011. Sin duda, se trata de un gesto claro del electorado por decidir sobre la política de sus políticos.

Los sondeos ofrecían también una imagen de un parlamento regional con muchas opciones políticas, muy fragmentado, al que se le augura un trabajo a destajo para la formación de alianzas que ofrezcan un gobierno capaz y estable.

Según el sondeo, realizado sobre la base de 1.200 entrevistas en la Comunidad de Madrid, el Partido Popular ganaría las elecciones a la Asamblea de Madrid pero no obtendría mayoría suficiente para gobernar en solitario. El sondeo le asignaría un 20% de los votos que traducidos en asientos en la Cámara regional se convertirían en 38 escaños, muy lejos de los 72 de la representación actual.

Entrada de dos nuevos partidos con una previsible importante representación, Podemos y Ciudadanos

Podemos sería la segunda fuerza más votada con un 24% y 28 escaños, que le harían entrar con fuerza en la representación legislativa autonómica. El PSOE sería la tercera fuerza con un 17% de los votos, casi 10 puntos menos que en 2011 y 13 diputados regionales menos.

Ciudadanos sería la fuerza en el parlamento estrenándose también con 21 nuevos representantes que casi igualarían a los del histórico PSOE. Izquierda Unida perdería casi la mitad de sus representantes, pasando de 13 a 7, lo mismo que UPyD, que pasaría de 8 a 6 miembros.

La encuesta ofrecía otros datos relevantes, como los del grado de satisfacción de los votantes sobre la actuación de la representación parlamentaria regional. Más del 90% de los votantes potenciales de PSOE y Podemos estaría en contra de las acciones de gobierno de la cámara regional. Un significativo 22% de potenciales votantes del Partido Popular, también.

Cambio en las encuestas

Se da la circunstancia de que los últimos cinco sondeos realizados por Metroscopia en la Comunidad de Madrid, desde septiembre de 2014, han ofrecido resultados análogos, en los que se pone de manifiesto la voluntad de los votantes por cambiar a sus representantes en la Asamblea autonómica y, con ello, sustuir por otra la manera en la que actúan políticamente quienes les representan.

La realidad de los hechos que muestran estas prospecciones electorales obligarían a una coalición de al menos tres partidos en los que Izquierda Unida y/o UPyD tendrían todas las opciones para ser bisagras de los acuerdos.

Así las cosas, el Partido Popular podría gobernar con la colaboración de Ciudadanos y UPyD; el PSOE haría lo propio con Podemos y con Izquierda Unida. Si las cifras son exactas, éstos últimos sólo sumarían 64 escaños. Uno menos de los necesarios. Todo, para superar el corte de la mayoría parlamentaria simple que en la Asamblea de Madrid está en los 65 diputados regionales.

Siendo el Partido Popular el más votado, sería el encargado de formar gobierno y, por esa razón, la coalición natural con Ciudadanos y UPyD la más razonable, contando escaño a escaño, justos los 65 necesarios.

Las caras del cambio

Estas encuestas tienen un margen de error por debajo o igual al 5%. Sin embargo, como han reconocido sus propios autores, aún está por determinar lo que pueda significar la designación final de los candidatos para las siglas de los partidos.

Ese es el caso de los representantes de Podemos, menos adaptados al debate político ortodoxo. Sus votantes le ofrecen la confianza a la marca política, queda ver en qué medida sus candidatos resistirán al enfrentamiento cruzado de la campaña y en qué medida los votantes menos convencidos de sus siglas pueden acabar eligiendo otra formación de la misma zona del arco político.

En los mejores puestos de salida está sin lugar a dudas Cristina Cifuentes, a la que las encuestas le dan un reconocimiento de identidad del 86%, a la altura está el ex ministro de Cultura y candidato socialista Ángel Gabilondo, reconocido por un 85% del electorado del muestreo.

El resto de candidatos de IU, UPyD y Ciudadanos, no cuentan con relevancia alguna, sólo serán efímeramente visibles en los actos de campaña. En estos casos, el poder del deseo del cambio y la confianza en las siglas son el único valor determinante para estas formaciones que aspiran en todo caso, y como muestran las encuestas, a ser parte importante del gobierno regional con minúscula y como bisagras.